COVID-19: LAS DESIGUALDADES SON MÁS VISIBLES: EL MOVIMIENTO DE JUSTICIA CLIMÁTICA TIENE SOLUCIONES por Angela Mahecha Adrar

Este momento nos resulta extrañamente familiar a quienes vivimos en la primera línea de las crisis económica, social y climática.

Hable Ud con las familias y comunidades negras de Louisiana, que es el 32 por ciento de la población del estado y representa el 71 por ciento de la población en muertes por el coronavirus. Esta injusticia de salud pública no es sorprendente cuando los negros y otras personas de color en Louisiana son probablemente los que enfrenten injusticias económicas, viven en comunidades contaminadas y resisten los impactos directos o el desplazamiento causado por el cambio climático.

Simplemente pregunte a comunidades como en Little Village, Chicago, en donde recientemente se llevó a cabo una demolición fallida de una pila de carbón cubriendo todo el vecindario con contaminación y polvo. Esto es en un momento en que nos dicen que estamos más seguros en casa. Las imágenes del lugar parecen una escena de una película post-apocalíptica.

Para aquellos que viven de cheque en cheque, las medidas de distanciamiento social y la reducción del mercado laboral expone a los empleados más precarios que se encuentran viviendo una gran parte de su vida cotidiana al límite.

Para muchos, la pandemia de coronavirus solo ha intensificado las injusticias que enfrentan las personas en comunidades de primera línea todos los días. Tomó años de lucha, más de siete años para que los residentes de Little Village cerraran la planta de carbón y el impacto negativo en el barrio persiste.

Así como es crucial entender el cambio climático a través de un marco de justicia ambiental para llegar a lo más sostenible y soluciones saludables para la humanidad y para la Tierra, es útil examinar la pandemia de coronavirus a través de un lente de justicia racial y económico para garantizar que nuestras acciones ahora garanticen una mejor sociedad futura para todos.

Si realmente queremos abordar esta crisis, debemos abordar los sistemas de desigualdad entrelazados injustos que le han precedido, y respaldar y aprobar soluciones comunitarias de base, que se centren en las personas, no en las corporaciones – a ningún nivel de gobierno.

Desde el primer día, la respuesta de la administración Trump no solo se ha quedado rezagada detrás de otros países, también ha ignorado desproporcionadamente a las comunidades vulnerables, de bajos ingresos y a favor de las élites ricas. También la Casa Blanca ha impulsado las políticas destinadas a proteger las industrias contaminantes a expensas de las comunidades de primera línea.

En las últimas semanas, en respuesta a la pandemia de COVID-19, que es causada por una enfermedad que afecta el sistema respiratorio, la EPA ha relajado la ejecución de las normas de contaminación del aire y del agua, hizo retroceder los estándares de eficiencia de combustible y redujo sus normas sobre emisiones de contaminantes tóxicos (incluido el mercurio) por petróleo y plantas eléctricas de carbón. A estos se suman las 95 reglas y regulaciones ambientales ya revertidas o con un retroceso de su progreso desde que la administración Trump asumió el cargo.

Durante esta crisis, la Casa Blanca también aumentó las operaciones de ICE dirigido a poblaciones de indocumentados y continúa albergando a miles de personas en jaulas sin ninguna medida de distanciamiento social para prevenir infecciones masivas, que, según los informes, están en aumento.

 La Casa Blanca incluso ha utilizado este momento para apoderarse de las tierras de las naciones tribales.

Las comunidades de primera línea y los gobiernos locales, estatales y tribales han tenido que tomar el asunto en sus propias manos, dada la falta de coherencia y política federal práctica para combatir la crisis de manera integral.

Desde Michigan a Nueva York, y Washington a Puerto Rico, estamos presenciando a los trabajadores y comunidades de primera línea, una vez considerados como prescindibles ahora son etiquetados como “trabajadores esenciales”. Sin embargo, sus vidas seguirán siendo tratadas como prescindibles a menos que podamos crear políticas para que ante todo sean respetados como personas esenciales, como lo han hecho algunas localidades.

A medida que el distanciamiento social cambia la forma en que las comunidades se organizan, los grupos de base siguen siendo esenciales para garantizar que las personas sean rescatadas ante las corporaciones. El estado de Nueva York ha detenido la recaudación de préstamos estudiantiles y deudas médicas. Nueva Jersey se unió a Nueva York en una moratoria sobre cierres de servicios públicos y el pago de los alquileres. Otros estados los han seguido.

En 100 ciudades, el transporte público ahora es gratuito. Algunos estados han instituido la suspensión de hipotecas, y algunas prisiones han comenzado a liberar a los encarcelados.

Estos cambios en las políticas locales demuestran lo que muchos de nosotros en un clima de movimiento de justicia hemos pedido, que no solo es posible, sino que se puede implementar en este momento. Un cambio sistémico verdadero comienza a abordar las causas profundas de las continuas crisis de nuestras comunidades, y que en la realidad se pueden implementar rápidamente cuando la voluntad política coincida con la voluntad de los pueblos.

Es por eso que las comunidades de primera línea continúan organizándose localmente aunque las interacciones tradicionales cara a cara ya no son posibles.

Los agricultores asentados en comunidades de color como Urban Tilth en Oakland, California, están alimentando a su comunidad e instituyendo nuevas formas de operar con el fin de proporcionar alimentos seguros para los más vulnerables y al mismo tempo garantiza que las cadenas de suministro de alimentos más esenciales tengan protección y condiciones de trabajo seguras.

En Detroit, Los Guerreros del Agua y otras comunidades de base como el East Michigan Environmental Action Council y el Michigan Environmental Justice Coalition y Soulardity se han organizado para que ninguna persona que este aislada en su casa deje de tener acceso al agua por no haber pagado la cuenta, y si a alguna persona le cerraron el agua se le regrese el servicio inmediatamente

Otras organizaciones comunitarias están entregando abono para la tierra gratis, traduciendo materiales y recursos de la ciudad en idiomas de sus poblaciones y repartiendo almuerzos escolares o comidas gratis a trabajadores esenciales. Convocan a llamadas semanales de bienestar, y configuran o distribuir fondos para miembros de la comunidad que lo necesiten.

Pero la organización local por sí sola no es suficiente para abordar los problemas nacionales y globales como el coronavirus y el cambio climático. Es tiempo de devolver los recursos a la raíz. Nuestras comunidades han sido drenadas para llenar los bolsillos de las industrias extractivas y han expuesto irresponsablemente a nuestros trabajadores y vecindarios a un alto riesgo del COVID-19.

El gobierno federal debe dejar de aceptar las demandas de bienestar corporativo , a cambio, debe de invertir en un Rescate para los Pueblos, que proteja nuestras comunidades, que repare los daños anteriores, y que la salud comunitaria sea una prioridad así como la construcción de una sociedad más equitativa y justa.

El 1 de mayo, asegurémonos que este mensaje se escuche en alto y bien claro, mientras las luchas de la comunidad y del medio ambiente se unan y transformen la forma en que nos organizamos por una economía regenerativa, con ollas y sartenes, pancartas caseras colgadas en las ventanas, un distanciamiento social de caravanas de carros, manifestaciones virtuales y descargas de twitter.

La vacuna para el COVID-19 puede demorar pero la organización en las comunidades es crítica.

Angela Mahecha Adrar es Directora ejecutiva de Climate Justice Alliance, una coalición de 70 comunidades urbanas y rurales y organizaciones y cadenas de apoyo en el movimiento de justicia ambiental   

Publicado originalmente el 01/05/20

Fuente: https://thehill.com/opinion/civil-rights/495647-covid-19-inequities-are-more-visible-the-climate-justice-movement-has

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s